Psicología Humanista

Psicología Humanista

By Luz Macklin 0 Comment June 18, 2019

Psicología Humanista

La psicología humanista surge como contraposición a los psicológicos conductistas y materialistas que, según los humanistas, tenían un enfoque de la psicología en general como una ciencia natural típica, en el sentido que pretendían que los comportamientos y las conductas consecuentes del ser humano, se originaban, se conducían, y hasta podían controlarse, desde alguno de sus órgano biológico o una parte exclusiva de su mente.

Frente a esa situación, la Psicología Humanística propone un nuevo modelo, que consiste principalmente en considera al ser humano como un ser único e irrepetible; integrado como un todo en cuerpo, mente, alma, y sentimientos, cuyas partes mencionadas están continuamente interrelacionadas en cada una de las conductas que generan, y que la separación de ellas solo es válido para facilitar el estudio de la totalidad, mediante la comprensión individual de cada una de las partes.

El apoyo principal de la propuesta humanística esta en los orígenes de la filosofía antigua, la fenomenología, el existencialismo y la toma de conciencia de que existimos, y que formamos parte de una conciencia superior hacia la cual debemos avanzar, de forma natural. De allí la idea de que estamos en un estado de conciencia que es un punto de partida, pero que no el único y que debemos evolucionar continuamente hacia niveles de conciencia cada vez mayores hasta alcanzar la totalidad de lo que formamos parte.

Así mismo, considera que la relación cuerpo-mente es inseparable en la realidad, ya que forman parte del todo que es el ser humano. En esta interrelación el cuerpo funciona como un medio que nos permite expresar las intenciones que vienen de nuestros pensamientos, y que se traducen en conductas para cada situación particular.

El proceso de búsqueda de la totalidad aboga por encontrar la integración, y mantener el equilibrio entre lo natural, lo intuitivo, lo contemplativo y lo racional.

El teórico humanista Abraham Maslow, psicólogo norte americano, acuño la expresión, “La Tercera Fuerza”, para referirse al enfoque de la Psicología Humanística de consolidar los planteamientos del conductismo y el psicoanálisis, en un solo bloque, complementado con las consecuencias de colocar al ser humano irrepetible en el centro del objeto de estudio-.