Javier Ayuso, Director General de Unique.
Se ha hecho esperar la anhelada reforma laboral y, a pesar de ello, creo que no yerro al plantear que su resultado ha generado una decepción generalizada. El Real Decreto Ley 10/2010 se ha quedado corto. Apenas ha introducido variaciones y no conseguirá resolver el mayor problema al que ahora nos enfrentamos: el desempleo.
Todos en nuestro sector esperábamos que esta reforma laboral introdujera un cambio sustancial en el marco regulatorio de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) con el fin de que pudiéramos convertirnos en agencias globales de empleo y así actuar como una herramienta más para combatir el desempleo que azota a España. Entendíamos que en un entorno como el actual era necesario para incentivar la economía y dinamizar el empleo. Países como Holanda o Dinamarca, en los que la penetración de las empresas de trabajo temporal es mayor, su tasa de paro es menor. No sólo eso. Mientras que en 2009 el Servicio Público de Empleo registró en España 381.050 colocaciones, las Empresas de Trabajo Temporal
(22/10/2010) |